miércoles, 17 de julio de 2013

La Bola del Mundo



Solemne, controlando todo lo que ocurre y se mueve en kilómetros a la redonda. Un pequeño taj-majal, con sus antenas rojiblancas sacadas de un comic de Tintin, con sus 2250 metros de altura, presidiendo el cerro de las Guarramillas. Observadora y controladora tanto de los telesillas de la estación de Navacerrada como de la de Valdesquí, se encuentra la base/estación repetidora de la Bola del Mundo, un punto rojo en la noche, una mancha bicolor en el día. Allá por el 69 TVE la instaló y la dió este nombre que poco tendría que ver con su cometido pero que ahora le da más valor y solera a esta joven ascensión ciclista que, a pesar de que solo se ha culminado dos veces en el circuito profesional ya forma parte del club selecto de puertos y altos de las carreteras europeas.
Pista de hormigón que surge girando a la derecha del puerto de Navacerrada, apenas 3 kilómetros en los que puedes llegar a tardar más en culminarlos que en el resto de ascensión a Navacerrada. Aquí, definitivamente, se para el tiempo.
Pero antes de hablar de la Bola debo hablar de Navacerrada. Porque la Bola no es Bola sin su Navacerrada
desde la vertiente de Villalba. Desde aquí son 22 kms de subida al 6%, es decir, es un coloso alpino en toda regla pero siempre menospreciado por el ciudadano español de a pie, que no aprecia lo que tenemos aquí y siempre pensamos que lo de fuera es mejor, en todos los sentidos. Yo también pensaba así…
Viviendo en Villalba un año y teniendo a la dichosa montaña como vigía de mis entradas y salidas del trabajo no podía eludir esta cita. Necesitaba que el tiempo mejorase, que dejase de nevar, que se limpiase la subida a las antenas, que subiera unos cuantos grados las temperaturas, en definitiva, que llegara la primavera. Y llegó ese momento a principios de Mayo, tras la última gran nevada y una repentina y fuerte subida de temperatura
s, aproveché una mañana libre y soleada y me lancé a por ella. Me sentía fuerte, ágil en mi pedaleo, salvando los casi 1000 metros de desnivel que hay desde el portal de mi casa al mismísimo puerto de Navacerrada. Me asustaba la cantidad de nieve que había en el último kilómetro pero suponía que la pista a las antenas estaría despejada, pues no… Resulta que los operarios, o suben en coches-oruga o pasan allí todo el invierno a lo superexploradores del polo sur.
En fin, tocó bajar y esperar unas cuantas semanas. Supongo que sería cuestión del destino, porque bajando me calló un chaparrón inesperado…. Y eso que estaba despejada la mañana. La montaña, queridos amigos, es así.
Pasaron dos semanas y lo vi claro. Era el día, había entrenado bien durante los últimos días, había dormido bien la noche anterior y, lo mejor de todo, se me ocurrió hacerlo nada más levantarme. Hoy era el día de poner mi cuerpo al límite, de poner a prueba mis piernas, sus músculos y tendones, los riñones, los antebrazos, mis pulmones, mi cabeza…en definitiva, mi capacidad de sufrimiento. Hoy era el día de tocar el cielo. Y lo toqué, sin duda.
Intentaré ser lo más fiel posible a la subida, sensaciones, dureza, puntos a tener en cuenta, aunque todos la conoceréis o casi.
Yo, como muchos cicloturistas, dividimos las grandes subidas por etapas, porque no todos los puertos son iguales, y este menos.
Para mí, la subida consta de tres partes.
 1ª.- De Villalba al pueblo de Navacerrada. 9 kms en los que se salva un desnivel aproximado de 300 metros, es decir que es un tramo suave al 3,3%, en el que nos encontraremos dos kilómetros durillos al 5% pero en donde lo más duro y pestoso es soportar el intenso tráfico y la escasez de arcén. Eterna se hace la recta que hay entre Alpedrete y Collado Mediano, en la que hay tramos al 8%, y pesado también se puede hacer el tramo entre Becerril y la presa de Navacerrada donde puede dar de frente el aire. Es en este punto donde vemos lo que nos queda de subida, con la silueta de la Bola y el serpenteo de los últimos kilómetros reflejándose en las aguas del pantano de Navacerrada… Chic@s, si queréis parar a hacer una fotillo al pantano, sierra y paisaje, hacedlo, cogéis aire, coméis algo y en definitiva disfrutáis de la subida y el entorno. Porque lo que nos queda es de órdago, y creedme, a 10km/h y bajando apetece parar pero no volver a subir, es decir, que de aquí en adelante no habrá más paradas, porque recordad que el cuerpo es vago y no le podemos dar tregua… Agarrad fuerte el manillar, subid piñones que comienza el puerto de verdad, un señor 1ª categoría.
2ª.- Pueblo de Navacerrada-Puerto de Navacerrada. 9 kms al 7,3%, salvando un desnivel de 660 metros. El cambio es radical, y a partir de la gran rotonda que encontramos en la entrada del pueblo el desnivel y el trazado cambia radicalmente. El asfalto es más rugoso, tenemos sombra y la carretera se transforma en un trazado caprichoso que se adapta al relieve y movimiento de la montaña. Bordeamos el pueblo en su primer kilómetro, aun con algo de tráfico hasta el cruce con la carretera de Cercedilla y Cerceda. Desde aquí vienen las otras vertientes de este puerto, a
lgo más suaves pero también con su aquel. Porque todo tiene su aquel, no lo olvidéis tampoco.
Los primeros kilómetros de este segundo tramo transcurren entorno el 6% y el 7%, pasando de curvas cerradas a curvas abiertas, sobretodo a partir de coronar el collado del Portazgo. A partir de aquí subiremos e iremos ganando altura sobre el valle del Guadarrama, disfrutando a nuestra izquierda de vistas panorámicas del valle de la Fuenfría, la sierra de Guadarrama y el Malagón, con Abantos extendiendo sus brazos sobre la meseta castellana, la Cruz de los Caidos cansada de ver tanto cicloturistas enriñonados y los siete picos, punto de fuga de nuestra mirada que alterna observar nuestras piernas sudorosas con la magnificencia de esta sierra, que a pesar de estar tan cerca de la urbe, todavía mantiene algo de su carácter salvaje y misterioso, o al menos eso a mi me lo parece. Y sino, perdeos por sus bosques durante unas horas, ya veréis ya…
Hablando de bosques, al fondo veo un cartelito que pone “El Ventorrillo” junto a una señal que indica 5kms a puerto, y este al 9%. Que guay esto de ir indicando los kilómetros que quedan y el porcentaje de los mismos… Aquí dice Perico que es donde el puerto es puerto, y bien, y lo de antes que??? En fin, toca subir un diente más y veo que solo me queda un piñón más. Voy con
el 26 y solo me queda el 28, estas son rampas que apenas llegan al 10% en un asfalto más que aceptable, a la sombra, con 14 kms en el cuerpo, es decir, fresquito… No me quiero ni imaginar como estaré dentro de 5kms y girando en dirección a la caseta de la Cruz Roja… Lo mismo me paro allí un ratejo.
Pues bien, a partir de aquí, la cosa se pone chunga. Este es un puerto que no me gusta en absoluto por lo siguiente, salvamos rampas duras pero que no lo parecen tanto debido a que no hay curvas de desnivel, son todo rectas curvilíneas o curvas rectilíneas. Apenas tienes sensación de ascender, sino de llanear pero bueno, ahí está mi GPS Garmin que bien me va indicando que voy superando rampas al 8% y que mi velocidad se va aproximando cada vez más a ese mismo número. Pero cómo coño va esta gen
te a 20km/h por aquí. En fin, algún día seré como ellos y me haré el laser en las piernas. Algún día…
No me lo puedo creer, ya veo el cartel de 1700 metros de altura, el de Segovia a 30kms, el de la fuente de los Geólogos, me queda poco porque ya veo los edificios de la estación de esquí que vivió sus mejores años en los 80 y que ya
es un pueblo fantasma más que otra cosa. Pues aquí llega otro fantasma a afrontar su último km al 10%???!!!. Curva a la izquierda, rampón de la muerte, valle a mi izquierda, muro a mi derecha y riachuelo fruto del deshielo corriendo ladera abajo, carretera empapada de la nieve que más arriba me acompañará, aunque no parece mucha…
Y fin de la segunda etapa. Llevo 1 hora y 20 minutos de ascensión y no me encuentro mal. Creo que estoy capacitado para la tercera y última etapa. La primera vez que la afrontaré con esta bici, toda una incógnita sin mi añorado molinillo de la btt, su suspensión, sus ruedas ideales para el cemento y las piedras sueltas. Bien, allá vamos, quién dijo miedo!!!!
3ª.- Puerto de Navacerrada- Bola del Mundo. 3kms en los que salvaremos casi 400 metros en 3.4kms, es decir, un 11,7% de media, casi nada. Y todo esto en una pista de hormigón, bacheada, con curvas de herradura bañadas en tierra y piedra suelta. Vamos, todo comodidades para el cicloturista. Pero oye, si te mandan no vas, así que si has venido es
porque quieres, porque hay una parte de ti masoquista y la vez épica y gloriosa. Porque buscas la satisfacción en sentirte dominador de kms y kms a la redonda, porque esto no está al alcance de muchos y porque, reconociéndolo en la intimidad, cerramos los ojos y nos imaginamos en ese final de etapa del 2010 o del 2012, con la pista atestada de gente, animando y vitoreando desde el primero al último, de el nacional al extranjero. Simplemente pensando en toda esa gente que subió para verlos unos instantes te anima a ti mismo, no sé por qué pero te vienes arriba. Gente, todo animo es poco en estos momentos.
En estos momentos en los que giras a la derecha nada más coronar, te adentras en el parking de la estación, buscas el indicativo de la Cruz Roja, ahí la ves, notas un pequeño bache y, TACHAN, estamos en la pista, la pista buena, la pista que te lleva al coloso español, la segunda subida asfaltada más alta de la península. Curvita a la izquierda bordeando la caseta de la cruz roja y ahí la tienes, mamma mia, una recta de 500 metros paralela al telesilla, que gana la misma altura que el dichoso y antiestético artilugio, he cambiado los pinos por estos árboles metálicos… me gustan más los de abajo. Pero bueno, hay que ser positivo, gran parte de este primer kilómetro lo voy a salvar en esta recta, así
que mente fría, apretar los dientes, echar el cuerpo sobre el manillar y bailar reguetton sobre la bici.
“Animo Purito” leo en la carretera. Ellos ni lo verían y yo casi puedo hacer una análisis grafológico del que hizo la pintada. 19% me indica el GPS, y bueno, no va mal la cosa, curva herradura a la izquierda donde tomo un respiro, ya que en estos metros la carretera parece hasta llana. Salgo de la curva y vuelve otra pared superior al 18% hasta llegar a otra curva de herradura, esta a derechas, pero aquí la cosa no tiene nada que ver con la anterior y deberéis tomarla por la parte de afuera, ya que puedes pasar de un desnivel del 12% al 20% según por donde tomes las curvas. Así que amigos, recordad esta frase que se puede aplicar a todo en la vida, y por supuesto, aquí también, mejor fuera que dentro. Comienza la nieve en la cuneta, pequeñas manchas preludio de lo que me encontraré luego…
Pasado este mal trago, hemos pasado el primer kilómetro del infierno madrileño, y sin avisar nos encontramos con un pequeño “descansillo”, la pendiente baja de los dos dígitos y esto me mosquea, porque
si baja de los dos dígitos y este kilómetro es aun más duro que el anterior significa que lo que me queda es una pared, un tabique, un muro, un “quien-me-mandaria-comprarme-una-bici”.
Curva de vaguada a la izquierda y ahí aparecen las antenas que durante kilómetros y kilómetros habían desaparecido tras bosques, lomas y rocaje vivo. Ahí están sus antenas diciéndome “no tienes lo que tienes que tener para llegar aquí”, y no, hoy no me he traído, piolets y cuerdas, porque madre mía, que pared de nieve. Así, de la nada, surge a mi izquierda un muro blanco de más de 3 metros de altura. Silencio helado solo interrumpido por el goteo del agua y la caída de pequeñas partículas blancas al suelo empedrado, yo la imito y dejor caer gotas de sudor que tras dibujar todos los relieves de mi cara caen en mis muslos ardientes de esfuerzo y atiborrados de ácido láctico. Bien, es el momento de jadear en voz baja, evitar toses y estornudos y, por supuesto, evitar dicha pared helada e ir bien pegadito a la cuneta, al barranco, que a estas velocidades terminales, hasta el culo de una hormiga me puede hacer visitar la Barranca y la Pedriza.
Y es aquí donde llega el momento más duro de toda la subida, donde afrontamos 3 curvas de herradura imposibles con picos al 21%, un auténtico sacacorchos en el que cada pedalada parece imposible, en donde t
e da igual afrontar la subida por fuera o por dentro. Es aquí donde todo se para, desaparecen los problemas de la humanidad y de tu vida en particular. Solo te preocupas de dar la siguiente pedalada, de mantener la bici en movimiento, de superar los 4 km/h, de culebrear esquivando guijarros y grietas que pueden hacerte parar completo y llevarte de bruces al suelo. Te pones de pie, no vale para nada, l
a rueda trasera patina, te sientas y la rueda delantera se levanta, pero en qué coño quedamos, me siento o me levanto. Alguien gritaría…”date la vuelta y tira pa casa”, sería lo sensato, evitaría un ataque al corazón, unos calambres seguros en los cuádriceps, e incluso un mareo más que merecido. Pero no, sé que detrás de esta última curva a la izquierda me viene otro llano junto a la caseta-bar del telesilla, giro a la derecha, saludo a unos militares que estarán controlando la entrada de segovianos en la comunidad en Madrid, y por fin el último kilómetro. Igual de duro que el anterior, pero sin curvas, solo rectas con auténticos cambios de rasante, pasando de subidas al 8% a subidas al 19%, con dos cojones. Y aquí flanqueado con paredes de nieve a ambos lados, disfruto de esta auténtica maravilla y me autotraslado a esas imágenes del Giro de Italia, donde los ciclistas atraviesan muros blancos allá por los Dolomitas. Un infierno helado, bajo un sol congelado y en un cuerpo achicharrado por dentro, no sé que quitarme ya que, que cremallera desabrocharme, estaré por debajo de los 10º y me encantaría estar a pecho descubierto. Pero qué machote soy joder.
Ya me he venido arriba. En esta última en la que ya se aprecia el rampón final a la estación,  Valverde mantuvo a ralla a Purito, Menchov celebraba su victoria, Contador tenía controlado a Purito y Valverde, Ezequiel sacó toda su casta para ganar la etapa, Nibali casi con una lágrima en el ojo izquierdo, el ojo que todo lo ve y lo desgrana, porque joder, tiene mérito subir esta mole sin poner pie a tierra, porque son dos horas de sufrimiento, de estar continuamente por encima de tu umbral de esfuerzo, porque sacas horas de donde no las hay para practicar tu deporte, tu pasión, en definitiva, tu vida. Porque hoy he tocado el cielo, y cada vez que lo toco me siento más con los pies en la tierra.
levantó el pie en señal de respeto al gallego, o no… y yo tengo que parar bruscamente porque hasta aquí llegó la máquina quitanieves, como es posible??? Me decepciono por unos segundos, solo por unos segundos, me he quedado a 200 metros de la gloria, pero da igual, hasta aquí he llegado y aquí estoy,
Es maravilloso tener pasión por algo, aunque esa pasión se convierta casi en obsesión.

Amiguetes, os recomiendo encarecidamente que hagáis esta subida, siempre y cuando tengáis una preparación tanto física como psíquica. Si no podéis afrontarla en bici hacedla andando, es igual de dura e igual de rápida y veréis lo que sufren profesiones y semiprofesionales. Y a esta subida, añadidle 160kms más en ese día con 3 o 4 puertos. Y a esos 160kms, añadidle 3000kms hechos en las anteriores 3 semanas. Después de eso juzgad su integridad y valía como deportistas, y olvidad temas de dopajes y trampas. Este es un deporte duro en sí mismo, no lo hagamos aún más duro.
Va por ti…
Y bueno, toca bajar y hacer las fotos. Haber si os creéis que las fotos han sido hechas cuesta arriba….no no no, como he dicho anteriormente, el cuerpo es vago por naturaleza, y si te paras no vuelves a subir, y más con esas rampas.
2 horas para subir, 15 minutos para bajar… una horita para comer para recobrar fuerzas y afrontar 8 horas de trabajo vespertino. Así es la vida del cicloturista, un contínuo sube y baja.
Un saludo, y siempre arriba!!!

domingo, 12 de febrero de 2012

Contador, querer es poder

Me veo obligado a escribir unas líneas en honor a uno de nuestros mejores deportistas, en honor a uno de los deportes más denostados por la prensa, y en honor a toda esa ignorancia que lo rodea tanto por parte del público como por parte de los medios de comunicación.
Quería titular este post como "Contador, un ejemplo a seguir". Título con doble significado. Uno, ejemplo a seguir por parte de todos nosotros por esfuerzo, valores, humildad o respeto a este bellísimo deporte y a sus rivales. Y el otro significado, totalmente peyorativo y sarcástico, ejemplo a seguir por parte del TAS, AMA, UCI y la madre que los parió, ejemplo de que así no se deben hacer las cosas, que el que la hace la paga y me da igual su nombre, palmarés, linaje real, pruebas rotundas o ausencia de las mismas.
Pues bien, cambié el nombre de mi post en el último momento, al echar un vistazo a su biografía y ver que, con 24 años y tras una caida en la Vuelta a Asturias, se le detectó un cavernoma. Y no solo superó esa operación y su posterior recuperación, sino que al año siguiente, en la primera carrera de la temporada, por tierras australianas, venció en la etapa reina, y le dijo a su madre, "querer es poder".
Querer es poder, pero hay veces que por mucho que quieras, si tienes delante un muro de tres metros, saltarás y saltarás pero no lo superarás. Es ahí donde ahora mismo se encuentra.
Pero bueno, esta entrada no es para alabar e idolatrar a Contador, sino todo lo contrario. Es para dejar las cosas claras a todo aquel "ignorante" de este deporte, en el cual se piensa que todo el mundo se dopa, que no hay limpieza y que si ganas de calle es porque vas hasta arriba.
Porque en este deporte, los derechos civiles, humanos y demás se los pasan un poco por el forro... En la justicia ordinaria todo hombre/mujer es inocente hasta que se demuestra lo contrario. En cambio, en el ciclismo todo ciclista acusado de dopaje es inocente, por supuesto, pero aquí el tribunal no busca su culpabilidad sino que es el propio ciclista el que tiene que demostrar su inocencia, es decir que es culpable desde el principio hasta el final.
Los derechos humanos también están en entredicho debido a la creación del Pasaporte Biológico en el 2008. Sistema que inventó la UCI (union ciclista internacional), para digamos tener más "controlados" a los ciclistas. Dicho sistema afecta a la totalidad de ciclistas profesionales y se les obliga a firmarlo para seguir compitiendo. Este sistema hace un perfil de cada uno de estos ciclistas a partir de unos 6 análisis previos tanto de sangre como de orina, en los que se saca una idea general de nivel de hemoglobina, hematocrito, y demás sustancias que llevemos en la sangre u orina, de tal forma que si en algún momento hay una variación "sospechosa" de esos niveles se puede llevar a estudio y posteriormente a sanción de dicho ciclista, sin haber probado expresamente que se haya dopado. Por otro lado, dicho pasaporte te obliga a estar siempre localizado, vayas donde vayas, estés en plena temporada o de vacaciones, ya que en cualquier momento puedes ser llamado a tu puerta por los "vampiros", técnicos de la UCI que se presentan en tu casa, hotel, cine o casa de tus suegros para hacerte un análisis sorpresa. Se ha dado el caso de ciclistas sancionados con 6, 12 o 18 meses por engañar a sus directivos o a la misma UCI, diciendo que estaban en un sitio, cuando en realidad estaban en otro...demencial. Y en cuanto a lo de los controles sorpresas, recuerdo hace no más de un año, que salió en las noticias deportivas de Antena 3, el tenista Feliciano Lopez indignado porque se habían presentado en su casa, y por sorpresa, miembros de la agencia mundial antidopaje para hacerle un control sorpresa. A todo esto, dichos periodistas se llevaban las manos a la cabeza, igualmente indignados. Más indignado me encontraba yo porque hacía unos días que Contador, con todo el escándalo montado de su supuesto positivo, declaraba que fue sacado del cine con su novia para hacerle un control sanguíneo sorpresa, y a nadie vi escandalizarse por ello, se veía y se ve como algo normal.
También quiero recalcar que solo en ciclismo y atletismo se hacen controles de orina y sanguíneos. En el resto de deportes sólo es de orina, menos molesto y a su vez menos fiable, ya que se pueden enmascarar más fácilmente sustancias dopantes de última generación en la orina que en la sangre.
En cuanto al número de controles que se realizan en el ciclismo es aproximadamente de 8000 en competición y de 7000 fuera de competición al año. Algo irrisorio en el resto de deportes.
Estos controles están enfocados a detectar sustancias como el EPO o la CERA, que aumentan considerablemente el nivel de esfuerzo del deportista. Y sólo se realizan en ciclismo y atletismo. En el futbol, por ejemplo, el análisis es sólo de orina y es imposible que detecte dichas sustancias. El argumento que se dá es que es muy costoso y con pocos resultados "satisfactorios", ya que se opina que estas sustancias no son estrictamente necesarias en un deporte que tampoco exige lo que exige un maratón o una etapa de 200 kms.  Pero también hay que decir que un análisis normal cuesta 2000€ por muestra, y un análisis de EPO cuesta entorno a los 6000€.
Curioso es el caso de la NBA, en la que existen controles antidopaje, bueno mejor dicho controles antidroga, porque solo se busca la presencia de marihuana, esteroides o diuréticos. En las pasadas olimpiadas de Pekin, la selección de basket de Estados Unidos aceptaba competir pero con la condición de no sufrir controles antidoping...como todos sabemos, los estadounidenses se llevaron la medalla de oro.
Y es que, como pasó con la Juventus en particular o el fútbol italiano en general en los años noventa, se detectaron escándalos de dopaje, pero rápidamente se archivaron, porque contra determinados deportes que son el opio del pueblo no se puede meter la justicia deportiva.
Con lo cual, cuando veamos en las noticias "NUEVO ESCÁNDALO EN EL CICLISMO", no es un escándalo, es simplemente que han pillado a alguien entre los 15000 controles que se hacen. Lo que es verdaderamente de ESCÁNDALO es que no haya controles más estrictos en el resto de deportes.
También hay que aclarar que con este escrito no quiero justificar los verdaderos escándalos de dopaje que se han dado en el ciclismo, como el Caso Festina o la Operación Puerto. Gracias a estos acontecimientos se ha mejorado muy mucho el control de sustancias dopantes, y se podría decir que a día de hoy el ciclismo es mucho más limpio y está muchísimo más controlado que hace una década. Por contra, y como pasa en tantos aspectos de la vida, el doping va por delante de las medidas de detección del mismo, y es más fácil pillar a un mecánico de un equipo ciclista con el maletero lleno de jeringas y ampollas, antes que a un deportistas con una sustancia de última generación en sus venas.
Centrándonos ahora con el caso Contador, abordar el tema es complicado ya que se mezclan sentimientos patrióticos, con sentimientos de amor a este deporte, de no querer aceptar que hay gente que hace trampa, con las envidias foráneas o el odio a las instituciones. Pero es que es muy difícil no dudar de dicha sentencia, tanto en la forma como en el fondo.
Las formas, está claro, por el tiempo inhumano de demora, prácticamente un año y medio, alegando injerencias políticas, intromisión de los medios de comunicación y, atención, que tenían que estudiar 2500 folios!!!! Cómo quieren evitar que las autoridades de un país hablen al respecto de una de las estrellas deportivas del mismo, cómo no va a haber intromisión de los medios de comunicación en un año y medio, si viven de ello!!!, y por favor, que se tienen que leer 2500 folios, y luego hacen caso omiso de las palabras de los propios médicos del Tour que dicen que es una locura que un corredor se dope con clembuterol, que es una sustancia fácilmente detectable.
El fondo es la propia sustancia, el clembuterol favorece al sistema respiratorio, y se tiene que administrar el mismo día del esfuerzo, si no es así su efecto es inútil. Recuerdo que dicha sustancia fue detectada el segundo día de descanso, justo antes de la etapa reina que acababa en la cima del Tourmalet, por lo tanto el efecto es cero. Recuerdo también que en el control del día anterior y en el del día posterior no dió dicha sustancia. Y recuerdo también, que todo ciclista líder de cualquier carrera sufre un control de dopaje diario, y más en el Tour. Es difícil engañar en este deporte, al menos con sustancias que se detectan desde hace unos cuantos años.
Por otro lado está la cuestión de la cantidad detectada. Cantidad ínfima e inútil, que no mejora el rendimiento deportivo, y que no puede ser inyectada, solo ingerida y de forma, podría decirse, anónima e ignorante.
Aquí entran dos factores en juego. Uno que Contador alega una intoxicación alimentaria. Metiéndose así en un berenjenal de mucho cuidado, ya que pone en cuestión los controles sanitarios de la ganadería española, y suponiendo de antemano que dicha sustancia viene del famoso solomillo de buey. El otro factor es el honor, credibilidad y justificación de costes de los laboratorios capaces de detectar los 50 picogramos del dichoso clembuterol. Tengo entendido que hay dos o tres laboratorios en todo el mundo capaces de detectarlo, están asociados con la UCI, y le cobran a ésta unas cantidades desorbitadas de dinero. A ver como luego la UCI hace oidos sordos a estos laboratorios...
Como podéis comprobar todo esto hace más aguas que el Costa Concordia.
Aprovecho también para señalar que en el Mundial Sub17 de fútbol celebrado en México el pasado verano, 109 jugadores dieron positivo por clembuterol y estos alegaron, más bien sus correspondientes federaciones, una intoxicación alimentaria.La FIFA y posteriormente la AMA no lo consideraron dopaje ya que es común que las reses bovinas del país azteca estén contaminadas con dicha hormona, con lo cual no es un problema de dopaje sino de salud pública. Bendito fútbol.
Continuando con la sentencia, finalmente se cede a que el ciclista no se ha dopado a propósito, accede a la ingesta de la sustancia dopante por ignorancia o negligencia, a través de un suplemento alimenticio, que no sé muy bien a que se refiere.








Pero las leyes son las que son, férreas, dogmáticas e inamovibles, y si hay clembuterol en la sangre, la sanción es de dos años y punto. Si se sabía esto desde un principio por qué han dejado seguir corriendo al corredor. Simple y llanamente porque no se atrevían a sancionarlo, no por ser quien era sino porque sabían y saben que no se ha dopado, que esa sustancia ha llegado a su organismo, no se sabe como, el ciclista no puede demostrar lo del filete porque si Camps no guarda sus facturas, mucho menos nosotros guardamos nuestras heces. Y en ese sinsentido se encuentra un deportista, que durante un año y medio ha seguido corriendo con la sombra de la duda y la sospecha, con los abucheos de muchos aficionados en Tour o Giro, con aplausos y vítores de muchos otros, con los periodistas extranjeros dudando contínuamente de sus victorias en Giro u otras carreras, aún a sabiendas que es y ha sido el deportista más controlado de la tierra, y no ha dado positivo ni por asomo. En el sinsentido de serle arrebatado todos sus triunfos desde entonces, ya que ésta sentencia es de carácter retroactivo, perdiendo así su aplastante victoria en el Giro más duro y montañoso de la historia, donde dejó al segundo clasificado a 6 minutos, Michele Scarponi, quien ha declarado que el no se siente ganador de ese Giro. Italianos tan patrióticos y tan celosos de su carretera que admiten la supremacía y victoria limpia de Contador, como el presidente de asociación internacional de ciclistas, Gianni Bugno, que ve absurda e injusta la sentencia. Se nota que en ese país se ama a este deporte por encima de banderas y nacionalidades, no como en otros países centroeuropeos...si es que estos europeos del sur somos lo peor...
Se me escaparán muchas cosas pero no puedo pasar por alto también el tema económico, que es al fin y al cabo lo que mueve este deporte y el mundo, pero lo mueve en dirección contraria. El ciclista tiene que pagar una multa de casi 2 millones de euros, es decir su ficha y algo más por los dos años de sanción. Que sumado, a que también pierde su ficha-sueldo, las costas del juicio, devolver el importe de los premios conseguidos suma entorno a los 8 millones de euros. Y por supuesto, el TAS, uno de los organismos que más se reveló contra el indulto del ciclista, dijo a los dos días que quería cojer tajada de la sanción, palabras textuales. Contador se lo puede permitir, es decir, se puede permitir meterse en un jaleo como este, porque por ficha, espónsores y demás puede luchar contra un sistema obsoleto. Pero qué podemos decir de ciclistas como Ezequiel Mosquera, que supuestamente dió positivo en la Vuelta del 2010, y aún no ha recibido una sentencia firme al respecto, un ciclista con 36 años de edad. Y que encima, si recurren la sentencia la tienen que pagar de su propio bolsillo, cuando dichas asociaciones pueden recurrir las veces que les venga en gana las sentencias ya que los costes de los juicios se lo financian las instituciones públicas.
En fin, que un año más en el que no veremos al ciclista-espectáculo en el Tour ni en el Giro. Un año que se le une al que le impidieron participar en el Tour del 2008 por pertenecer a un equipo "sospechoso", y que también lo podríamos unir al Tour del 2009, el Tour de la reaparición de Armstrong en el mismo equipo de Contador, quien le hizo más la vida imposible que su rival directo, Andy Schleck. Y este último, ahora ganador del Tour 2010 reconociendo sentirse triste por lo acontecido y lo mejor de todo, no sintiéndose ganador de dicho Tour. Todo un ejemplo.
Como muy bien dijo Contador en su rueda de prensa, el palmarés está en las imágenes de la gente animándote, en las tardes de verano sentados en el sillón animando a cualquier ciclista a no quedarse a atrás, a que sufra un poco más, deseando que nadie del público tire a ningún ciclista, disfrutando con los brazos en alto del ganador de etapa en el Tourmalet, siendo de la nacionalidad que sea. Es lo bonito de este deporte, que no hay nacionalidades, ni vencedores ni vencidos, donde el farolillo rojo de la clasificación es casi igual de fotografiado que el primero de la misma, donde los grupos de sprinters se ayudan en las etapas de montaña para no llegar fuera de control, donde los tifosis italianos se rinden bajo la supremacía de Contador, donde los aficionados españoles en la cima de la Bola del Mundo reconocemos al futuro de este deporte, Vincenzo Nibali. En definitiva, que los que amamos este deporte no perdamos, a pesar de estos palos, la ilusión por el trazado imposible de la próxima Vuelta, por los 30 tramos de pavé de la Paris-Roubaix, por el muro de Huy, por el Mortirolo, por las 36 curvas de herradura del Stelvio, por las carreteras llenas de aficionados "naranjas" en el Pirineo francés...en definitiva, seguiremos animando porque QUERER ES PODER.




































































domingo, 4 de diciembre de 2011

Y si rodeamos Gredos???

Finales de Agosto, llamo a mi querido Txurren Norren (el absurdo de desafio absurdo) y le comento lo siguiente: "oye txurren, te importan si posponemos o cambiamos la subida al Veleta para otro momento, me acabo de hacer la ruta del Cares y estoy reventado". A lo que me responde: "no te preocupes tititronqui, miro otra opción para nuestro desafío absurdo sobre ruedas"... Transcurren no más de 12 horas y me llama todo ilusionado: "...oye tio, y si rodeamos Gredos???".
Dos días depués, estábamos en casa toda la tropa santiaguera preparando el viaje, climatología, logística e indumentaria. La verdad es que me veía flojo para una nueva empresa absurda y encima de varios días, hasta que abro un paquete de mi coleguita y veo una camiseta personalizada. Desafio Absurdo 2011, y nuestras siluetas surcando el monte bien a pata, bien a pedaladas. Ni L-carnitina, ni barritas isostar, ni los cocidos de Lozoya, esto si que es el verdadero power para afrontar la vida, la fuerza que te dan los amigos y la gente que te aprecia.
Un minivistazo a la meteorología y poca cosa que reseñar, a finales de agosto tranquilidad en las isobaras, quizás un día con algún amago de tormenta y poco más... A preparar las alforjas y el material necesario para tres días de pedaladas, que no de pedales alcohólicos...lo que ha cambiado la vida.
Martes, 30 de Agosto. Por mucho que queramos quedar pronto, madrugar, adelantarnos al tiempo y quedar antes de las 8 de la mañana, porque ello implica levantarte a las 6. Y esta es una hora intempestiva en jornadas laborales imaginaros en jornadas estivales. Asi que nada, con la primera luz del alba nos vemos en Villafontana, cargando bártulos rumbo al valle del Tietar. 
Y a eso de las 11 llegamos al pequeño pueblo de Guisando. Menos mal que Txurren no me hizo caso, porque yo me empeñaba en comenzar en Arenas, 500 metros de altura, encontrándose Guisando a casi 800 metros de altura. Yo y mis manías de subir y subir puertos..."Filete empezamos en Guisando y déjate de tontás". Y menos mal, porque vaya carreterilla pestosilla que hay entre los dos pueblos. Curva tras curva nos acercábamos al pueblo, balcón de la cima de Los Galayos, famosa entre los montañeros de la meseta. Ahí estaban sus casitas blancas como macetas colocadas en el balcón de la Sierra de Gredos. Un lugar perfecto para comenzar y acabar dentro de 3 días, esperemos...
El pueblo se moviliza, se corre la voz...dos forasteros han aparcado un monovolumen y sacan muchos bártulos a la calle, tienen pinta de ser de la capital, de tener mucho tiempo libre, y de que si les mandan no lo hacen. Montamos todos los cachibaches, y en ello nos va una hora aproximadamente. Sensaciones parecidas a mis caminos de Santiago, colocar bien las cosas dentro de la alforja, repartir pesos entre ambas, pulpos y más pulpos, y no olvidar nada en el coche, y sobretodo no olvidar cerrar el coche, y recordar tras 5kms de ruta cuesta arriba que efectivamente no lo has cerrado... la tara es la tara amigos. Volvemos para regocijo de la "mujer del visillo", chapamos y a pedalear bajo el sol de Agosto.


Ante nosotros incertidumbre a la hora de afrontar la jornada, ritmo turístico, fotos a la entrada de cada pueblo, disfrutando del calor de finales de Agosto y bien pegaditos al arcen de la carretera. En estas fechas, todos los pueblos estan en fiestas y la gente va de un lado a otro a tomarse una cañita. Y nosotros no íbamos a ser menos, Candeleda en fiestas pues cañita y tapita en la plaza del pueblo, junto a una mesa llena de guiris (qué coño haran aquí 20 tías pecosas, rojas como un tomate y generosas en carnes)..typical spanish.
Nos cuesta arrancar pero como estamos en el valle del Tietar dirección vegas del Tajo, la carretera siempre tienda hacia abajo y nos hace confiarnos, que fuertes estamos diosssss...hasta que llega un primer repecho a las 2 de la tarde y sudamos la gota gorda, estamos en Cáceres, La Vera y en su segundo pueblo, Villanueva de la Vera decidimos comer, bocata de boquerones en vinagre típico de Extremadura, a la sombra de un eucalipto típico también de Extremadura. Delante nuestra pasa el tonto del pueblo, el borrachin del pueblo, el guarda forestal que cuida más del barril de mahou que de las especies cinegéticas y un tara-mochilero, los hay en peor situación que nosotros.
Continuamos pedaleando en las mejores horas del día y haciendo la digestión. Estos pueblos de la Vera son una auténtica sorpresa para nuestros ojos, desde fuera parecen los típicos pueblos extremeños y por dentro parecen que se han escapado de "los pilares de la tierra", muy medievales, frescos y llenos de agua. Superamos la principal subida de la jornada, Losar de la Vera, 6kms al 5% a las 6 de la tarde y con la paliza que llevamos de carretera. Así que tiramos de apuntes y observamos que el camping más cercano es el de Yuste, para allá que vamos!!! Superamos varios repechos en Jarandilla y Aldeanueva y bajamos directos a Cuacos de Yuste, en una estampa preciosa, bajada de 3 kms y atrás dejamos Aldeanueva, sus barrancos y gargantas y de telón de fondo la Sierra de Gredos Extremeña. 80kms de cicloturismo del bueno, montaje en tiempo record de tienda de campaña, para ser mi primera vez lo he dirigido y coordinado todo muy bien ;) y bañito en la piscina del camping. Esto si que es vida.
Nos preparamos una buena cena a base de latas de conservas, patatas, frutos secos, chorizo de Salamanca,  mortadela de Móstoles, queso de cabra y todo ello regado en un buen calimocho con vino de la tierra, Cumbres de Gredos, no podia ser menos. Meadita mirando las estrellas y reflexión típica del pedillo calimochero: "que pequeños somos en la inmensidad del universo"..parece que la luna la está tapando unas nubecillas... a dormir que mañana toca etapa de montaña con la subida de Piornal y Tornavacas...que felices somos.

Lo bueno de acostarse reventado y semipedo es que no te enteras de nada, aunque duermas junto al aberroncho, en el colchon latex locuacos y bajo una finísima lluvia. Bah, será el rocío mañanero. Llamada a Olga, mírate el meteored anda, ajam...ujum...que llueve a partir de las 10, son las 9...salgo del baño, 9:30 y está lloviendo, estos de internet no se enteran. Y que va a estar así toda la mañana. Ayer con crema solar, hoy con chubasquero...los desafíos absurdos son así.


Arrancamos cuesta arriba, subiendo al monasterio de Yuste, en una carretera que no tiene nada que ver con las de ayer. De hecho, nada va a tener que ver con lo de ayer. Subida bonita entre robles, melojos y chaparros, carretera estrecha sin tráfico pero con mosquitos, muuuuchos mosquitos. Miramos a la izquierda y...cementerio aleman, aquí hay que parar y leer esto. Todos los alemanes que murieron en la primera y segunda guerra mundial en España o cerca de España están enterrados aquí, tontea.



Coronamos la primera subida de la jornada, corta pero agarrándose bien, 2 kms al 6% con rampas del 9%. Malditos campos magnéticos de Perico Delgado, y malditos mosquitos, maldita humedad, y maldito calor corporal, me quito el chubasquero o no, enga me lo quito, cuesta abajo ahora me congelo, pues me paro otra vez y me lo pongo, que cachondeo...
Tras varios kilómetros de falso llano observamos abajo, bien encajonado el precioso pueblo de Garganta la Olla, lugar de inicio de la subida a Piornal, suponemos que se subirá algo desde allí porque nosotros lo único que vemos o más bien no vemos, es nubes, niebla, agua y frío, bueno eso lo sentimos más que verlo. Desde aquí arriba tenemos una panorámica espectacular, a la derecha montaña, nube e incertidumbre, abajo Garganta la Olla y siguiendo el valle, Jaraiz de la Vera y las nubes tocando con sus dedos mojados la tierra que desciende poco a poco al valle del Tajo. Vamos que nos mojamos!!!!

Este pueblo es el más recomendable de todos los atravesados en nuestro viaje, por ahora. Tiene un encanto especial, calles estrechísimas, medieval, rodeado de naturaleza y sin perder ni un ápice su encanto ni su historia que tiene que ser mucha e interesantísima. Pero esto se lo dejaremos para el historiador Auñon y para cuando vengamos en coche. Paseamos por sus calles pero no por gusto, si no buscando la carretera que nos lleve a Piornal, y también por qué no decirlo porque no sabemos qué hacer, llueve, nos va a llover más, estamos a tomar por culo de todo y si nos mandan no vamos.
Comienza la subida y prefiero omitir que la subida consta de 17kms al 4%, es decir, es flojilla pero con el tiempo que hace, la angustia que llevamos, la caladura de huesos, y el pensar que luego hay que bajarlos bien mojaditos... Pues eso, que animo a Luis como me animo a mi mismo. Y es que aquí prevalece más la fuerza mental que la fuerza física. Curva tras curva el cielo se cierra más, preferimos los claros a las zonas boscosas, aquí los goterones son mayores y me sigo preguntando si estamos en verano o en otoño. Aquí recuerdo mis frikadas climatológicas y le digo a Luis que esta zona de España, junto a las sierras gaditanas son las más húmedas de España, a la vista está. Y compitiendo con la humedad de esta zona está mi fundita del manillar que ya está haciendo charcho y debajo está el movil, la cartera y la cámara de fotos...madre mia, la que se puede liar...y se lió. Una hora y pico de subida, y aquí estamos en plena cima, en mitad de un páramo, en el culo del mundo, a la una del mediodía y con un paisano en furgoneta que se ha parado para hacernos la foto retiniana, es decir, hacer un poco de viejo del visillo, cotillear para luego reirse pero bien de nosotros. Aunque lo que más me jode es que no haya cartel de puerto, cojones.


Ahora viene lo peor, bajar. Y es que perfectamente estaremos a 10º, con todo bien mojadito hasta la puntita del glande me atrevería a decir, y con la situación en un punto de no retorno y de no avance. Que dios nos pille confesados y que Piornal no nos pille muy lejos.
Y no pillaba lejos, allá que nos lanzamos y vimos las casas como un oasis, la luz al final del tunel, los brazos de una madre protegiendo a un hijo que se le había extraviado en un centro comercial. Pero claro, las casas son de sus dueños y poco cobijo nos van a dar y menos con estas pintas. Así que tiramos de casa consistorial, la casa del pueblo, la casa de la democracia y el buen hacer. Un soportal en el ayuntamiento, un poco de geta, preguntar a la secretaria, bajar el alcalde y prestarnos el baño consistorial para cambiarnos la ropa mojada por otra menos mojada. E internet diciéndonos que nubes y claros con posiblidad de algun chubasco débil. Cuando llegue a Fuenla me quito de este engañabobos.
Despues de secarnos y leer el programa de fiestas del pueblo, nos armamos de valor y continuamos nuestra bajada por carretera en obras, mojada, con algo de barro y con unas vistas espectaculares del Valle del Jerte, desperezándose de una mañana de lluvias y nubes bajas. Ahí aparecen sus pueblecitos blancos escalonados en posiciones casi imposibles y con carreteras que desafían toda lógica. Una pequeña Alpujarra en Extremadura. Es inevitable parar para hacer fotos y soplarnos las puntas de los dedos, rojos por el frío y morados de apretar los frenos. Esquivamos varios coches y adelantamos un camión en una chicanne improvisada, pasamos a toda pastilla por Valdastillas y nos tumbamos en las últimas curvas de herradura impregnadas del olor tan mediterráneo a higueras y huertos...Txurren por aquí la subida es más dura...si Felipe si...no, lo digo por si lo hacemos otra vez pero al revés....si Felipe si.

Y aquí nos encontramos, en pleno cruce de la Ex-203 con la N-110, con el culo al aire y volviendo a cambiarnos de ropa. Parece esto la gala de Nochevieja presentada por la Obregón. Son las 4 de la tarde, no hemos comido a penas, llevamos un día de perros pero tenemos un buen rollo y unas ganas de reir enormes, por algo tan sencillo y simple como el sol, aparece tímidamente sobre nosotros pero con pintas de quedarse un buen rato. Ante nosotros la segunda subida del día, 15 kms al 5% desde Jerte, que está a 600 metros de altura y nosotros ahora mismo nos encontramos sobre los 400 metros, es decir que aunque no sea puerto los próximos 10kms van a ir picando pa´rriba...y nosotros sin picar nada.
Carretera peligrosa esta N-110 pero muy bonita, encajonada en el valle del Jerte no puedes evitar mirar a ambos lados, maravillarte de esta zona verde y húmeda en mitad del desierto del Agosto ibérico...y tampoco puedo evitar mirar al fondo y ver el final del puerto. La frontera entre las fértiles vegas extremeñas y los áridos páramos avulenses. El objetivo está en dormir en el Barco de Avila, pero pilla lejos, tan lejos que cuando le preguntamos a los viejos de Cabezuela del Valle nos dicen que está a la misma distancia que Plasencia...si si, nada de kilómetros, solo comparaciones...así que tiramos de cartografía mental y calculamos que serán como unos 25kms, 15 cuesta arriba y 10kms cuesta abajo.
15kms igual de eternos que los de Piornal, pero en este caso eternos por divisar contínuamente las antenas que señalan el fin de puerto, verlas siempre a la misma distancia, curva tras curva, recta tras recta. Dolores de cuello, pompis, piernas, mirar el bidón, mirar nuestras piernas curtidas, mirar atrás, buscar referencias, desear una curva que haga que cambie nuestro campo visual. Un hotel...nos paramos aquí Luis y ya mañana si eso ya...nada nada pa´rriba...esto es increible, Txurren azuzándome en un puerto...y tanto que me azuzó que me descolgó y todo...El Señor del Mazo es de Tornavacas y me ha saludado por estas curvas.


7 de la tarde y coronamos!!!! Parada obligatoria en el mirador del Jerte, viento y silencio...abajo vemos y escuchamos los sonidos de los pueblos, ladridos de perros, motores de tractores rezagados, uno de los atardeceres más bonitos que he presenciado. Pero no hay tiempo para melancolías y romanticismos, toca 10kms a plato grande y piñón pequeño, nos espera el Barco de Avila, su hostalito de turno con su duchita y su cena copiosa que nos la hemos ganado. Y por supueto, secar los móviles que llevamos incomunicados todo el día y no es plan de tener a la familia en vilo.

50km/h semillaneando y con dos primeras y un tercera en el body. Atravesamos Puerto Castilla a la misma velocidad que una Citroen C-15, tenemos al fondo el Barco de Avila y su castillo iluminados por un rayo de sol like an artist in the middle of del escenario...

 Pffffffffffffffffffffffffffffff.....pero Txurren que ha sido eso...madre mia que reventon de rueda. Herida de clavo de 15cm que atraviesa cubierta, cámara y abolla llanta de aluminio Mavic 303...y si te descuidas te hace un segundo orificio de salida en el body. Lo que nos faltaba por hoy. Y cambiar una cámara pinchada jode, pero jode aún más cuando tienes que quitar transportin, alforjas, desempulpar, empulpar...tiempo record en el cambio de rueda aunque Vettel ya está celebrando su segundo mundial consecutivo. Arrancamos de nuevo y tira pa´lante que no sé lo que te hago. Que ganas de coger la cama, coger un filetón, coger una cerveza, coger un constipado... Han sido 90kms con dos primeras y un tercera, ya está bien.
Llegamos al Barco de Avila, pueblo con su aquel, con su castillo, con su río, con su puente medieval, con sus callejuelas, sus niños jugando en la plaza del pueblo, su rasca típica de estas tierras, su hostal y su hotel. Ambos al mismo precio....50 pavazos!!! Tiramos de hostal, no sé por qué, por el cansancio, por la imposibilidad de pensar más allá en una ducha reconfortante, una reparación de tecnología mojada y en una buena carnaza acompañada de una cerveza bien fría.
Carne comimos pero toda ella metida en una croqueta tamaño pelota de rugby. Que manera de engullir como si no hubiera un mañana, y así nos fue...o al menos me fue. Que pasé una noche totalmente inesperada. Dormimos cuasimejor en el saco de dormir al raso que rodeados de todas las comodidades, vivir para ver.
Quizás pasamos así la noche, aparte de por la ingesta ingente de alimentos, por pensar y vislumbrar que el día de mañana tendríamos otra jornada desapacible y no apetece nada coger una bici lloviendo... Pobres ciclistas profesionales, nos metimos en su piel por unas horas y nos dimos cuenta que ese trabajo lo haces porque lo amas, ni por dinero, ni fama, si no por amor. Nosotros queremos la bici pero más queremos nuestra salud, así que desayuno rápido y a intentar ganar a las nubes y esquivar las previsiones meteorológicas, que en su total exactitud comunican que se producirán chubascos dispersos e intermitentes por toda la zona...tocate los cojones manolete.
9:30 de la mañana, 10º que no subirán mucho más en toda la jornada, y nos dirigimos a la Av-941, carretera local que transcurrirá paralela al río Tormes hasta casi su nacimiento. Es decir, apenas nos encontramos sobre los 1000 metros sobre el nivel del mar y acabaremos en torno a los 1500 metros en los próximos 30 kms. Y luego la cosa seguirá de una manera que no esperaremos para nada. En todo caso, nos tenemos que hacer otros 90 kilometrazos que los tendremos que añadir a los que llevamos ya en nuestras alforjas. Pues eso, que amamos este deporte y no nos amamos nada a nosotros mismos.
El día nos deja una estampa preciosa, dejando atrás el Barco de Avila, al fondo vemos la sierra de Bejar, cubiertas por nubes amenazadoras que no sabemos si nos seguirán o se quedarán allí quietecitas. A nuestra izquierda los páramos abulenses y el final de la Sierra de Piedrahita, entre esta y la de Gredos iremos ascendiendo poco a poco en dirección a Hoyos del Espino y los pueblos del valle del Tormes.
A nuestra velocidad de crucero que hace que calcule un tiempo estimado de 8 horas en terminar la etapa de hoy, disfrutamos de la bella estampa que nos deja las estribaciones de Gredos, montañas arañadas por nubes cargadas de agua, rayos de sol que las agujerean indicándolas quien manda aquí y sonriendo a la suerte porque creo que hoy no nos mojamos, al menos por este lado de la sierra.
No me canso de hacer fotos y de animar a Luis, el crack hizo ayer un etapón y tiró de mi al final de la jornada, ahora me toca hacer lo mismo. Y no puedo evitar el volver a pensar en los ciclistas, en esos gregarios que tiran de su lider o de un compañero que ha caído. Viva el compañerismo y la amistad!!!!
Con estos pensamientos tan trascendentales se me abre el apetito, Navalperal de Tormes lo tenemos al fondo y tiene nombre de pueblo con tienda de comestibles. Allá que nos lanzamos en una  pequeña cuesta abajo que luego tendremos que volver a recuperar...
Comestibles tenía la tienda, pan y poco más, estantes vacíos y ni unas míseras patatas fritas. El chaval, cuando le pedimos patatas, casi nos dá un saco de 5 kilos, así que nada, salimos con un poco de paté, algún sobao made in casa y a recuperar el desnivel perdido, y también dinero perdido en ese pueblo. Rampita del 15% y volvemos a la general (que gran palabra típica de las zonas rurales para referirse a la unica carretera de la zona). Nos faltan salvar todavía unos 200 metros de desnivel y llegaremos al punto más alto de la etapa y de la ruta...o al menos eso creemos.
Coronamos y tiramos de las típicas escusas para coger algo de resuello, ajustar las calas, estirar las piernas y el pompis o tomar alguna estampa de la subida, suave, irregular pero que agarra como la que más. Al fondo tenemos el pueblo del circo de Gredos, Hoyos del Espino y cada vez vemos mejor la cosa porque suponemos que ahora será todo cuesta abajo hasta el inicio del puerto del Pico, pero no...
Bajamos si, pero poco. Volvemos a subir por las calles de Hoyo, dejarlo atrás y comenzar un terreno pestosillo, con el viento en contra y siempre subiendo. Llegamos a Barajas, pueblo con nombre de aviones pero que destaca por su iglesia-frontón y por llevar en los maleteros en vez de un gato para los pinchazos a un perro para los reventones, suponemos...
Navarredonda de Gredos, Parador Nacional, casi 1600 metros de altura y bajamos ahora, paralelos al lecho del Alberche hasta Venta Rasquilla, suponemos que hará honor su nombre o al frío o porque allí encontramos al rascador profesional de la ONCE. El tío creo que sigue rascando y ya ha hecho una mina a cielo abierto, por lo menos
A orillas del Alberche nos comemos un buen plato de migas y observamos el Puerto del Pico al fondo. Son unos 130 metros de desnivel en 4 kilómetros, osease que poca cosa pero el viento nos va a dar de lo lindo, las migas pesan como losas, las nubes nos la van a liar y estamos hasta las narices. Menos mal que todo es bajada luego...
Coronamos, no sin dificultad el Pico, esta vez pegándome bien a la rueda de Txurren, y es que las fuerzas se van pasando de un lado al otro como si fuera una balanza. Y arriba disfrutamos de una bellísima estampa. La carretera serpentea juguetona durante una decena de kilómetros hasta llegar a Arenas de San Pedro. Carretera que es una burda imitación de lo que ya inventaron los romanos hace unos cuantos milenios por aquí. Si es que nos quejamos de los chinos, pero nosotros somos igual.
La bajada es corta y apenas divertida. El viento nos impide coger velocidad, infla nuestros chubasqueros como paracaidas y nos desviamos enseguida hacia la derecha por una pista forestal que transcurre siguiendo la orografía de este valle profundo y atacado por incendios estivales que le han hecho perder parte de la belleza que tenía, pero la naturaleza es sabia y fuerte, y de arboles caidos salen nuevos brotes que esperemos disfruten nuestros hijos.
Hijos...hijo de p... el que hizo esta carretera!!! jajajajaja..eso y un "amos no me jodas" de Txurren demuestra que las bajadas no han acabado. Buscando por un falso llano la continuación de la carretera, y siempre mirando hacia a la izquierda (bajada de la montaña) giramos un momento nuestra cabeza hacia la derecha y vemos, bien arriba, unos quitamiedos que nos indican como luces de neon que la cosa no acaba aquí. Nos volvemos a poner el gorro porque la lluvia vuelve, apretamos bien los dientes, tiramos de las reservas que nos han dado el acopio de moras que hemos hecho antes, escalamos durante 5kms al 6% con rampas superiores al 10%, miramos las ruedas pensando que hemos pinchado porque más pegados y atrancados no podemos ir. Y bueno, sin comerlo ni beberlo parece que hemos coronado, no queremos bajar la guardia pero la cosa ya no puede ir a peor. Pero eso lo llevamos diciendo desde el 2008, y la cosa va a peor, asi que....
Coronamos el Arenal, bajamos por una carretera estrecha, sinuosa, llena de curvas de herradura, disfrutamos con cada frenada y rezamos que no venga ningún coche de frente. Llegamos al Arenal, precioso pueblo avulense que tiene pinta de no ser muy conocido y lo dejamos atrás tan pronto como llegamos. Y para variar lo dejamos cuesta arriba, por otra pista asfaltada, sorteamos a los paisanos que salen a la carretera a andar, con sus paraguas, sus faldas hasta las espinillas y sus monos azules. Llenamos nuestros pulmones de ese olor mezcla de ozono, higueras, pinos y zarzamoras. El final está cerca, la victoria es nuestra y lo hemos conseguido. No pensábamos que fuéramos a conseguirlo ayer en Piornal, aún menos en Tornavacas, ni de coña cuando nos atravesó aquel clavo, ni cuando esta mañana teníamos el cielo encapotado y el viento nos daba pero de lo lindo en el Puerto del Pico. Pero si, aquí estamos de nuevo en Guisando, no se ha movido de su sitio, el coche sigue igual y sin ninguna receta en el limpiaparabrisas, la mujer del visillo estará viendo la telenovela y nosotros levantamos los brazos atravesando la meta, la pancarta de Puerto Especial o la llegada a los Campos Eliseos. El ciclismo es así y somos hombres, con lo cual nos recreamos con facilidad. No queremos desprendernos ni del niño que llevamos dentro ni del espíritu de exploradores y aventureros que todos tenemos dentros y que no dejamos que aflore todo lo que debiera.
Gracias Txurren por estos tres días y por llevar a cabo lo que más me gusta, descubrir el mundo y la naturaleza sobre las dos ruedas. Espero que en este 2012 nos sigamos retroalimentando ;)


Gran Vuelta a Gredos. 260kms. 8 puertos de montaña. 12000 metros de desnivel acumulado

¡¡¡DESAFÍO ABSURDO CONSEGUIDO!!!!!

Gracias a Santi, Auñón, Arantxa, Alba, Abril, mi familia en general, a ti en particular y a todos en general por darle mayor valor a estas gestas absurdas, por admirar y disfrutar a su vez de lo que nosotros amamos y vivimos tan inténsamente, y que sin ello y sin vosotros la vida sería tan oscura y triste como la cima del Piornal.

Aquí os dejo el enlace la ruta: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2398276